Este sencillo de música contemporánea, articulado a través del diálogo expresivo entre el saxofón y el clarinete, captura un momento preciso y significativo: ese instante en el que la emoción se detiene lo suficiente como para ser escuchada. La pieza explora la fragilidad y la intensidad de lo efímero, utilizando las texturas de ambos instrumentos para revelar matices que van desde la calma reflexiva hasta un impulso casi urgente.